Ver publicación
Medio: Emol

SANTIAGO.- Angélica Zegers viajó a Londres para ser parte del ChileDay 2018, el evento organizado por InBest, que busca atraer inversiones a Chile y mostrar al país como un centro financiero.

En su calidad de presidenta del Grupo de Inversión de Impacto Social Chile (GIIS), la abogada y fundadora de la Fundación Impacta espera entusiasmada el evento, que congrega a un selecto grupo del mundo financiero y autoridades económicas del país. Lo anterior porque en uno de los panales -en el que participará David Gallagher, actual embajador chileno en el Reino Unido y miembro del directorio de GIIS- expondrá en un panel dedicado a las inversiones que tienen un sello social.

“Esta versión sin duda va a marcar puntos de inflexión respecto de las anteriores, al incluir temas innovadores nunca antes abordados en una instancia tan relevante como esta: la de las inversiones de impacto social y medio ambiental, con dos paneles en que líderes de la industria abordarán las últimas tendencias y las oportunidades que se presentan para Chile”, asegura Emol la ex asesora del Ministerio de Desarrollo Social (2010-2014).

¿Cómo analiza este tipo de inversiones de impacto social en el país? “Chile está alcanzando altísima notoriedad a nivel global y está siendo mirado como plataforma para el desarrollo del mercado y hub de servicios financieros de impacto social para el resto de América Latina”.

¿Es un mercado muy importante en la región?

Nuestro continente tiene la mayor proyección de crecimiento (46%) en este mercado, el que en los próximos dos años se proyecta que alcanzará los US$300.000 millones, cifra bastante considerable si tenemos en cuenta que el mercado de las inversiones de impacto social fue creado hace solo 10 años”.

¿Cómo valoras que en un panel en el ChileDay se discuta sobre las inversiones con impacto social?

“Es bastante revelador que en una instancia de este calibre haya un panel en que se aborde este verdadero cambio de paradigma en la forma de hacer inversiones y en las actuales tendencias globales, donde el driver de las inversiones cambió: a la búsqueda de rentabilidad se agrega ahora la generación de impacto social, pero un impacto social real y medible, que es lo que hace que -en muchos casos- estas inversiones sean aún más rentables que las tradicionales o, en otros casos, transforman proyectos financieramente inviables en proyectos no solo viables, sino además rentables”.

¿En Chile, cómo es la tendencia?

“Esta tendencia en el mundo ya es el nuevo orden y en Chile está dejando de ser un tema de nicho. No me sorprendería que en pocos años algún banco me llamara y me dijera ‘tengo un fondo mutuo que va a invertir en proyectos inmobiliarios y otro que va a invertir en solucionar la deserción escolar con la misma tasa de retorno’. Claramente entre ambas opciones no hay donde perderse y el ejemplo clarifica el concepto central de las inversiones de impacto social: rentabilidad financiera más bien social. Ese es el mensaje que hay que entender”.

¿Te gustaría que este tema sea el eslogan principal en una versión de futuro?

“Más allá del eslogan, que claro que nos gustaría, lo más importante es que estos eventos sirvan para que los actores de los ámbitos público y privado de nuestro país comprendan la importancia que ha alcanzado este nuevo orden financiero en el mundo desarrollado y, segundo, comprendan cómo desde el Grupo de Inversiones de Impacto Social Chile, capitulo chileno del Global Steering Group for Impact Investments, fundado por Sir Ronald Cohen -padre de las inversiones de impacto social- nos hemos incorporado a este movimiento”.

¿Qué están desarrollando ahora en el país?

“Por ejemplo, estamos terminando el diseño de un contrato de impacto social -que es un instrumento financiero donde el sector público y privado se unen para solucionar problemas complejos- focalizado en prevenir la deserción escolar femenina y otro focalizado en incorporar herramientas tecnológicas a emprendimientos turísticos. También nos interesa sobremanera apoyar a emprendedores a desarrollar buenos modelos de empresas de impacto social, con buenos modelos financieros, con buenos gobiernos corporativos y muy buenos modelos sociales, porque esto se trata de buscar un problema específico, para dar una solución concreta y que sea medible”.